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¿Estamos preparados para despedirnos de los coches de combustión?


¿Estamos preparados para despedirnos de los coches de combustión?

¿Cuál va a ser el futuro de los coches, del mundo del automovilismo, y de los amantes de la gasolina? Las cosas están cambiando, a veces más de lo que nos gustaría, a veces no, e implantar ciertas “novedades” que suponen un giro de ciento ochenta grados para la gran mayoría no siempre son bien recibidas. Es una realidad más que palpable que el mercado del automóvil apunta en la dirección de los coches sostenibles, sí, porque aunque casi todo el mundo tenga en la boca la palabra “coche eléctrico”, no es la única opción que se plantea de cara al futuro.

Pero, pese a que es una alternativa que quiere reducir la emisión de gases nocivos a la atmósfera ¿Por qué nos convence tan poco? Vayamos por partes. En primer lugar se parte de la premisa de que el coche se utiliza para ir a trabajar, realizando desplazamientos cortos, es decir, inferiores a 100 kilómetros al día ¿Realmente podemos extrapolar esa afirmación a todos los conductores de este país? O ya no desplazarse por trabajo, sino coger el coche e ir de ruta simplemente para disfrutar de la experiencia de la conducción.

De momento el coche eléctrico y su limitada autonomía de 300 kilómetros de media no convencen, y menos aquí en España, donde apenas contamos con puntos de recarga. Para circular por una gran ciudad, donde los trayectos son “cortos” y a veces se producen atascos de un calibre interesante sin duda es un sí. Pero no quieras recorrer el país de punta a punta porque quizás no llegues ni a salir de tu Comunidad Autónoma. Igual estoy exagerando un poco, no digo que no, pero se supone que en 27 meses las gasolineras tienen que tener implantados cargadores para los coches eléctricos.

Si la Comisión Europea apunta a que en España será necesaria una red de recarga de al menos 220.000 puntos, ya pueden ponerse las pilas y nunca mejor dicho, porque lo que más se va a necesitar es aumentar la capacidad de la red eléctrica. ¿Lo tendrán solucionado para entonces? Sobre la marcha se irá viendo.

Proseguimos, las baterías de los coches eléctricos tienen un peso medio de entre 250 y 300 kilos, llegando a superar los 500, como todo, esto depende del automóvil. Pero claro, a más peso menos rinde el coche o antes se consume la batería, la cual requiere un tiempo de 5 – 6 horas para estar de nuevo completamente cargada. Tiempo que no siempre tenemos, y a esto hay que sumarle los climas extremos, ya que el “uso excesivo” del aire acondicionado y de la calefacción puede reducir la autonomía del coche un 30%.

Tal y como se plantea el asunto es cierto que no es que invite a adquirir un coche eléctrico, sobre todo porque son más caros, de hecho el más barato cuesta 20.000 euros pero, oye algo tendrán que el que lo prueba dice que ya no quiere volver a conducir un coche con motor de combustión. La aceleración (par instantáneo nada más pisar el acelerador), la suavidad, confort de marcha y silencio – cuantos van a echar de menos el rugido del motor -. Para los que nos gusta conducir con un cambio de marchas manual, adelantar que no llevan intención de cambiar el automático pero, puede que en un futuro den la opción. Aunque no entra en sus planes.

No debe cundir el pánico, porque esta es la realidad actual: la prohibición de matricular coches de combustión no llegará hasta 2040. Con dos décadas de margen para innovar y mejorar todos los aspectos que deben pulir, incluida la red de puntos de carga, parece que tenemos un tiempo de adaptación. No obstante los coches eléctricos no serán la única opción, podremos elegirlos también entre hidrógeno y gas natural comprimido.

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