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Fórmula 1

Por qué dejé de ver la Formula 1… y por qué es probable que vuelva a verla


Por qué dejé de ver la Formula 1… y por qué es probable que vuelva a verla

Los domingos de Formula 1 eran sagrados en mi casa. No recuerdo ningún fin de semana de carrera en el que la televisión no estuviese encendida y se pudiese escuchar el sonido de los V10 pasando a toda velocidad. Tal era la cosa que era el único momento de la semana en el que veíamos la tele mientras comíamos, el resto del tiempo estaba prohibido (los smartphones aún estaban a unos años de llegar a nuestras mesas).

Imagino que esta era la realidad de muchas familias por aquel entonces, principalmente porque coincidió con los años dorados de Fernando Alonso, cuando ganó los dos mundiales seguidos con Renault. Eso sí, tengo que decir que nosotros ya la veíamos antes de ese periodo, porque en mi casa siempre hubo especial afición a los coches y a las carreras. Recuerdo bien esa época, y eso que aún era pequeño y mi pasión por los automóviles era muy incipiente, aunque iba creciendo poco a poco.

Fernando Alonso en 2006 con Renault

Si os soy sincero, no caigo en el año exacto en el que dejé de ver la Formula 1. Sé que estuve viéndola rigurosamente durante varias temporadas después del segundo campeonato de Fernando (recuerdo perfectamente el primer año de Mclaren y la “batalla” con Lewis Hamilton) y que llegó un momento en el que dejó de interesarme. No sé si fueron los diversos cambios que fueron implementando y que, desde mi punto de vista, redujeron la emoción de las carreras de manera drástica, si fue el hecho de que cada vez era más difícil adelantar o si la más que evidente diferencia entre equipos y la falta de competitividad me hicieron perder el interés.

Estoy de acuerdo en que la ingeniería de los coches de hoy en día es espectacular y en que las evoluciones tecnológicas son necesarias. Pero lo que no puede ser es que la habilidad del piloto sea cada vez menos importante en la ecuación. Creo que sigue siendo un deporte en el que hay personas detrás y que por tanto estos tienen que tener la oportunidad de demostrar sus capacidades y su talento, sin verse capados por otras cosas. El coche ha sido y siempre será importante, lo sé, pero ya habrá tiempo de desarrollar coches perfectos que se conduzcan solos y que demuestren la capacidad técnica de los equipos.

Formula 1 Temporada 2011

Volviendo al tema, la cuestión es que, de forma progresiva, terminé por olvidarme completamente de la F1 –ahora que lo pienso, es probable que mi último año fuese la temporada 2011-2012– y pasé a centrarme menos en el motorsport y más en los coches “de calle”. Eso sí, las carreras de Moto GP seguí viéndolas porque eran realmente entretenidas.

Es curioso como esto pasó de ser una tradición completamente inamovible a no formar en absoluto parte de mi vida. Cierto es que siempre estás un poco atento a las últimas noticias y tal, pero tengo una laguna de aproximadamente seis o siete años de los que no recuerdo muchas cosas del Gran Circo. Sé quiénes ganaron los campeonatos cada año y algunos datos concretos destacados de algunas carreras, pero poco más. Perdí completamente el interés, y más cuando los derechos de emisión pasaron a las plataformas de pago, porque tenía claro que no iba a pagar por algo que no acababa de engancharme –ojo, no estoy diciendo que la F1 tenga que ser “gratis”–.

Documental F1 Netflix

Como os comentaba, me pasé así cerca de siete años, pero a principios de 2019 empezó a picarme de nuevo el gusanillo de las carreras. Dio la casualidad de que justo salió el documental de Netflix acerca de la Formula Uno, así que decidí verlo. Total, lo peor que podía pasar es que no me gustase y lo dejase a mitad de temporada. Pero nada más lejos de la realidad, porque me vi todos los capítulos del tirón casi sin descanso. El hecho de poder conocer los entresijos de uno de los espectáculos más importantes del mundo desde dentro generó un mí un extraño sentimiento de nostalgia que no me esperaba.

Soy consciente de que, hoy por hoy, sigue habiendo muchas diferencias entre los equipos, pero tengo que decir que este 2019 ha tenido carreras emocionantes (algunas las vi por casualidad) y que la nueva regulación que entrará en 2021 parece que va a traer un atisbo de esperanza a los que, como yo, buscan emoción antes que exhibición en las carreras.

Lando Norris y Carlos Sainz

Por otro lado, la incursión de los Sainz, Norris, Leclerc, Verstappen & Co me hace sentir un poco más identificado con los pilotos que corren actualmente –supongo que será una cuestión de edad– y me entusiasma que gran parte de la parrilla esté compuesta por jóvenes promesas, que en breve dejarán de ser promesas, pero no jóvenes. Además, están acercando al público al día a día de la F1 a través de las redes sociales de una forma que nunca antes se había hecho. Y creo que eso es muy bueno.

Así que ahora me encuentro aquí, cerrando el año 2019 y con la impresión de que la F1 esta cerca de volver a mi vida. No sé si será en esta próxima temporada 2020 o ya de cara a 2021 –posiblemente utilice este año como puente e iré viendo algunas carreras–, pero estoy en ese momento el que incluso me veo pensando en ir a Barcelona a ver el Gran Premio en directo. No estoy seguro de por qué os he contado todo esto, pero me da la sensación de que no soy el único al que le está pasando esto mismo, así que he pensado que sería interesante compartirlo. ¿A ti te ha pasado?

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